Estrés por calor

Cómo disminuir su efecto negativo sobre la producción de leche.

Entendemos por estrés calórico a la incapacidad del animal de bajar su temperatura corporal, cuando la temperatura efectiva ambiente supera las condiciones de confort.

¿Qué causa el estrés por calor?

1- Disminuye la ingestión de materia seca. Así, por ejemplo, a 35º C, el consumo voluntario de materia seca puede ser inferior en un 15% al que tendría la vaca a 20º C.

2- Aumenta las necesidades energéticas de mantenimiento. A 35º C una vaca necesitaría una ingestión de materia seca un 10% superior a la que necesitaría a 20º C para mantener una misma producción de leche.

3- Disminuye la síntesis y liberación de hormonas tiroideas, que tienen una función muy importante en la producción de leche.

4- Disminuyen tasas de concepción del 40% a menos del 10%.

5- Incrementa el intervalo entre partos y los descartes por esterilidad.

El bovino lechero, tiene “zona termo neutra” es decir, un rango de temperaturas en el que se consigue un máximo confort y una productividad óptima. Dicha temperatura va desde los 4º hasta los 20-25º C. Por encima de 25ºC empieza a producirse estrés por calor.

Un ITH superior a 72 afecta el bienestar de las vacas lecheras. Hay que tener en cuenta la humedad relativa del aire. La combinación de temperaturas y humedad ambiental elevada componen el denominado ITH (Índice de temperatura y humedad) medida utilizada para considerar el estrés por calor.

Vacas con estrés calórico
Disminuyen 20% el consumo de materia seca.
Disminuyen 10 a 20 % la producción de leche.

Medidas de prevención

Con temperaturas elevadas una vaca de alta producción consume hasta 140 litros por día, es fundamental la disponibilidad de agua de buena calidad.

  • Bovino adulto consume 8-10 % de su peso.
  • Altas temperaturas aumentan los requerimientos de agua entre 30 y 60 %
  • El 50 % del consumo de agua de una vaca ocurre durante las dos horas posteriores al ordeño.

La sombra es fundamental para asegurar el confort de las vacas y un consumo adecuado de alimento. Igualmente, la instalación de sistemas de ventilación o de aspersores de agua puede ser útil. A la sombra una vaca puede perder hasta el 50% del calor.

ESTRATEGIAS DE MANEJO DEL ESTRÉS CALÓRICO

1- Adaptar los horarios de ordeño. Especialmente si las instalaciones son deficientes y los tiempos de ordeño prolongados.

2-
Evitar caminatas largas durante los momentos del día con mayor ITH (mayor estrés).

3-
Manejar el pastoreo en los momentos con menor ITH diario (tarde/noche).

4-
Proporcionar agua de calidad en cantidades suficientes y en lugares estratégicos, que permitan un fácil, rápido y cómodo acceso a los animales.

5-
Sombra natural y/o artificial en corral de espera, potreros y lugares de encierro de animales.

6-
Implementar sistemas de ventilación y aspersión conjuntamente con sombra: consiste en aplicar ciclos consecutivos de aspersión de agua y de ventilación forzada sobre las vacas, en de corral de espera y en el sector de suministro de alimentos .

La utilización de ventilación y aspersión previo a los ordeños permiten incrementar la producción de leche entre un 5% y en un 15% cuando el donde el ITH era mayor al umbral de confort 72. (Ghiano, 2012).

Med. Vet Roberto Vaca